martes, 7 de febrero de 2017

Ilusión

Este miércoles nuestro Fuenlabrada se juega el poder escribir una nueva página en la historia del club y de la ciudad, el pasar por primera vez en su historia a cuartos de la Eurocup, esto también puede venir de la mano de otro hito, el liderato histórico en anotación de nuestro capitán Marko Popovic. Sin duda mañana puede ser un día importante en la historia del club, pero para poder hablar del día de mañana hay que comentar antes como se ha llegado hasta aquí.

Hace 2 temporadas el club vivió la temporada más turbulenta de su historia, jugadores que iban y venían, problemas en el vestuario entre jugadores y de los mismos con el entrenador, los síntomas habituales cuando en un club no salen las cosas. Todo esto llevó al desencadenante principal de lo que vive el club a día de hoy, el verano-otoño de 2016. Tras una temporada desastrosa en la que se sufrió un descenso deportivo el club comenzó a trabajar la temporada siguiente desde la contratación del entrenador, la figura clave de cualquier equipo serio, así se apostó por un hombre de la escuela balcánica, Zan Tabak.

Foto: @alba_pache 

Zan, un hombre cuyo tono de voz muestra la rudeza propia de las gentes balcánicas, tenía claro cuál era el objetivo principal, recuperar el carácter y la garra que siempre había mostrado el equipo y sobre todo la solidez que presentaba en sus partidos en el Fernando Martín. Se confeccionó una plantilla a partir de lo que pidió Tabak, en general jugadores experimentados en la liga y apuestas del propio entrenador, así llegaron jugadores balcánicos como Josip Sobin u Oliver Stevic y el ya conocido Ivan Paunic. Pero el mejor fichaje de todos llegaría por un golpe de suerte, el mal rendimiento del americano Brion Rush durante la pretemporada provocó su corte y la posterior llegada de un superclase como es Marko Popovic, esto aderezado con la lesión de Álex Llorca hizo que llegara al club el otro jugador trascendental en lo que es el actual Fuenla, la contratación por 2 meses de Álex Urtasun y su posterior extensión hasta final de temporada.

El último ingrediente llegaría más tarde, y al principio pareció un imprevisto, pero a día de hoy es algo sin lo que todo esto no podría haber sido posible. La marcha de Tabak por los cantos de sirena de Maccabi hizo que un inexperimentado pero atrevido Jota Cuspinera tomase los mandos del primer equipo. Se fueron sucediendo los partidos, algunos mejores y otros peores, pero hubo 3 momentos clave durante la temporada: El primero ocurrió en la recta final de la primera vuelta, el equipo llegaba en la jornada 15 con un balance de 7 victorias y otras tantas derrotas, visitamos a un Murcia que nos dio un meneo considerable; en ese momento se disiparon los pensamientos de Copa a toda la afición, pero una semana después llegó el momento mágico, victoria sobre el Madrid campeón de Europa con triple del "temporero" Urtasun, y otra semana más tarde un triple de Popovic en Zaragoza culminaba una remontada increíble que nos metía en la Copa del Rey de A Coruña.

El segundo momento importante de la temporada fue cuando nos empezamos a creer lo que se estaba consiguiendo, allá por el mes de marzo con victorias como la de Santiago. El tercer momento ocurrió con el equipo fundido físicamente, y no fue protagonizado por nosotros sino por Joan Sastre, no creo que haga ya falta explicarlo.

Así llegamos hasta el momento donde nos invitan a jugar Eurocup por renuncias de otros equipos ante amenazas de sus federaciones, grupo feo con equipos que había disputado Euroliga en los últimos años, a priori la cenicienta del grupo. La competición comenzó y poco a poco íbamos sacando los partidos en casa, gracias siempre al carácter que se había ido cimentando tras la llegada de Tabak. El último cuarto de O'Leary contra el Bilbao o la segunda parte contra el ALBA nos permitieron llegar a la última jornada en casa dependiendo de nosotros mismos para pasar, y como en la temporada anterior, no se falló, se consiguió la victoria ante Lietuvos en un pabellón que no estaba dispuesto a que se acabase el sueño europeo.

Nos clasificamos para una segunda fase con otros 2 equipos españoles y un ruso. Las derrotas en Murcia y ambos partidos contra Lokomotiv y una victoria contra GranCa en casa nos situaba en un duelo contra Murcia a vida o muerte en el Fernando Martín. El inicio fue dubitativo pero otra vez la grada se negó a renunciar a Europa y en el último cuarto los nuestros sentenciaron. Y todo esto nos ha llevado al cara o cruz que tenemos este miércoles.

Esta vez no vamos a poder dirimir el asunto jugando en casa, toca jugar en Gran Canaria, sin el apoyo de la afición y sin haber ganado un solo partido fuera de casa en toda la competición, otra vez con todos los pronósticos apuntando en nuestra contra, como contra el Madrid, contra el CAI, antes del triple de Sastre, al conocer el grupo de Eurocup, y es en estos momentos donde siempre sacamos la garra y la capacidad de superación.

El club está mentalizado para el partido de mañana de que es el más importante de su historia y así se ha hecho ver a jugadores, afición y prensa, la última vez que ocurrió esto fue hace 5 años con aquel tercer partido ante el Triumph en el que en ningún momento pudimos plantar cara, pero en esos momentos el club estaba sumido en una crisis parcheada por la competición europea, esta vez es distinto, llegamos en racha y con una confianza extrema, tras ganar 6 de los últimos 8 partidos en ACB y con jugadores clave como Popovic o Pako Cruz en plena forma.

Todo este conjunto de condiciones hacen que, en lo más profundo de cada aficionado fuenlabreño, exista una pequeña luz de esperanza. Gracias al triple de Alex, al de Marko, a Jota, pero sobre todo a la garra recuperada, soñemos y luchemos equipo y afición por ganar en Gran Canaria.


Texto: @swassass

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viernes, 6 de mayo de 2016

La Primavera

Cuando hablamos de la primavera como concepto siempre nos vienen a la mente palabras como: sol, flores, alegría, claridad... la primavera como el fin del frío y oscuro invierno. 
La temporada del Fuenlabrada está siendo una primavera constante, un equipo alegre, con el que dan ganas de disfrutar y de verlo todos los días, un equipo que ha conseguido que los denostados domingos sean días de jolgorio y alegría, porque este pedazo de equipo nos está cambiando todos los esquemas, un buen ejemplo de ello es el partido del día 1 de mayo del 2016 contra el Estudiantes, del que voy a hablar a continuación:















Esta temporada está siendo un éxito rotundo, el equipo juega bien, se gusta, hay comunión total con la afición, además esta misma se ha involucrado muchísimo pero hay un matiz que no se daba años anteriores: este equipo ha logrado que los partidos fuera de casa sean victorias, no como antes, que los veías resignado porque en el tercer cuarto tenían la pájara y te ganaban de 20.

El partido contra Estudiantes comenzó cuando logramos las 70 entradas, cortesía de Mer que hizo un gran esfuerzo. Además, cortesía de Gene, tuvimos autobús para el partido. Llegamos a las 16:00 y esperamos con muy bien sol y con una buena cerveza a que llegase el equipo, el cual llegó a las 17:00. Entre bengalas y botes de humo entraron en el pabellón, con gesto de seguridad y con su fiel afición dejándose la garganta.

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A las 18:30 entramos en el pabellón, seguros de nosotros mismo como el equipo, cantamos nuestros cánticos correspondientes, y la novedad: "Sha la la la la Fuen...La...Bra...Da". Empezamos fuertes ganándoles de 10 en el primer cuarto, ya en el segundo nos remontaron y llegamos muy ajustado al descanso.
Hablaba antes del matiz, nuestro equipo gana fuera de casa; pero es que hay otro matiz muy importante, el equipo gana haciendo la goma, es decir, va perdiendo el partido sin perder la cara y en el último cuarto le recorta la diferencia y le gana bien. Este hecho ocurrió y tuvo un nombre, Oliver Stevic, el jugador al que bendecimos en la Copa del Rey. Su pegadizo cántico iba en crescendo, a la vez que se estaba marcando un partidazo. Siempre secundado por el líder Marko Popovic, pero es que es tan rutinario que ya ni nos sorprende.




Al final del partido ganamos de 6, el Estudiantes se nos da muy bien, ya hasta en su casa. Nos fuimos con la satisfacción de que nuestra primavera sigue su curso, y no parece que se vaya a acabar, queremos alargarla hasta junio, hay unos Playoffs muy bonitos ahí que se pueden lograr, sería muy injusto que este Fuenlabrada no lo lograra.

Estamos impacientes por saber el resultado. 



Texto: @Rodrisantana

Fotos: @Alba_Pache
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domingo, 10 de abril de 2016

Perder (II)

Ponía cara de no entender muy bien Joey Dorsey los silbidos que el y sus compañeros recibieron del público del Fernando Martín al finalizar el partido. Ahí, reunidos en el centro de la cancha, los blaugranas celebraban una victoria mas, una victoria que les mantiene en el liderato, una victoria que no pasará ni mucho menos a la historia del club catalán. Una mas.


Debe ser complicado, para un jugador que frecuenta este tipo de clubes, sentir cierta empatía para con los aficionados de Fuenlabrada (o cualquier otro de los clubes similares al nuestro) en esta situación. Ellos tal vez se vean en una de estas una vez o dos como mucho a lo largo de la temporada. En caso de enfrentarse a un CSKA en Moscú o cualquiera de los cuatro o cinco equipos "elegidos" económicamente para la gloria. Poco bagaje, muy poco como para poder sentirse identificado con ellos.

Ayer no es que se nos quedara cara de tontos en plan "nos han robado en la última jugada". No fue eso, no. Fue una constante durante todo el partido. Cada balón disputado que salía fuera, era para el Barcelona. Cada jugada controvertida... decisión arbitral favorable al Barcelona. Constante.


Pero el "Montakit Fuenlabrada 2015/2016", ese que pasará a la historia como el que nunca se rendía, volvía a hacer de las suyas. A pesar de la combinación letal de la incapacidad (o intencionalidad) arbitral y la calidad de los blaugranas, el Fuenla no acababa de ceder. "La táctica del conejo", "hacer la goma"... Llámenlo como quieran, pero para ganar a este Fuenlabrada hay que hacer muchas cosas muy bien.

Ayer vimos como se le birlaba a Urtasún un triple y se transformaba en canasta de dos, como se le pitaba a Scott falta en un robo limpio que le dejaba solo ante la canasta rival, un triple de Wear en una inexistente falta en ataque de Chema, como una lucha por un rebote que acaba en contraataque nuestro se transforme en una inexplicable falta de Stevic... Y así, una constante durante el partido. Para culminar en el esperpento de la última jugada. Una (des)vergüenza digna de los mejores momentos que se hayan vivido en canchas griegas.

Que no se iba a pitar una falta a favor nuestra en esa entrada a canasta era algo que los presentes teníamos bastante claro. Pero que en plena lucha por el rebote, el colegiado Benjamín Jiménez, haga sonar con firmeza el silbato para señalar algo, algo que aún no sabemos que es. Algo que el debió ver claramente pero de lo que se debió arrepentir o le cambiaron de parecer sus colaboradores. Algo que acabó mágicamente con esa nefasta "lucha" que ahora es una alternancia de posesiones y que en este caso favorecía al... Si, al equipo en el que usted está pensando.

A Dorsey le debería parecer lo mas normal del mundo. Hay quien vive en la constante de que la moneda le caiga siempre de cara y por tanto es lo natural. Hay quien piensa que debe ser fabuloso. Yo no.

Preferiría perder siempre así contra el Barcelona (o el Real Madrid, o el Baskonia, o el Unicaja...) antes que ganarles de esta manera ni una sola vez. Ni una sola. Ayer me sentí, una vez mas, orgulloso de mi equipo. Independiéntemente del resultado, me representan.  Y como aficionado, como abonado, no hay nada mas grande, nada mas reconfortante. Sentir que este equipo es el mío.

Texto: @_IvanBlues_

Fotos: @alba_pache para Encancha.com

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lunes, 21 de marzo de 2016

Perder.

Estuve cerca de titular esta entradilla como "el placer de perder", pero me pareció excesivo y lo dejé en el escueto y claro título que figura arriba.

No es placentero perder, por eso lo deseché. Pero hemos llegado a tal punto de romance con este equipo que hasta ayer, por la reacción de la mayoría de aficionados tras el triple que no entró de Álex Llorca, lo llegó a parecer.

Foto de @alba_pache encancha.com

Estamos en esa fase tan boba de enamoramiento en la que no te importa que tu amado/a tenga un pequeño moco asomando por la nariz. Se lo quitas con cariño, con una sonrisita complice y lo colocas en un pañuelo de papel hasta con cierta pena, porque pertenece a ella/el. Y te da hasta nostalgia que un pedacito de ella/el tenga ese triste final.

Ayer perdimos, si, lo mismo que en otras ocasiones en las mismas circunstancias ganamos (hace una semana en Santiago, por ejemplo). El Joventut nos ganó bien, hizo su partido tal cual esperábamos. En el tercer cuarto nos desarbolaron y nos desarbolamos solos, entregándoles el partido casi en bandeja. Y al final nos quedó la épica de casi cada semana. Otros doce puntos en unos cuatro minutos que casi comienzan a ser tradición por aquí.

Lo tuvimos. Álex Llorca tuvo un triple librado para ganar el partido pero no acertó y la victoria se la quedaron los visitantes. Los verdinegros, celebraron la victoria con cara de haber visto a la chica de la curva. Después de currárselo durante 36 minutos, vivieron un vendaval que cual tornado, en apenas un puñado de segundos, puso todo patas arriba, destrozó todo lo anterior y a puntito estuvo de perpetuar durante una semana la cara de espanto en los de Badalona.

Este Fuenla es capaz de sobreponerse a la baja de Popovic, a un mal partido de Paunic, a que Uriz ande algo perdido, a que a Urtasun le cueste mas ver aro que en la primera vuelta, a que Tabu esté lesionado... Este equipo ha generado una capacidad de tolerancia a la adversidad, a asumir los contratiempos como algo circunstancial, natural. Se buscan soluciones y punto. ¿Que esas soluciones pasan por un paso adelante de los jugadores con menos minutos? Pues los muchachos lo dan. Y punto.

Sinceramente, que sano resulta el quitarle drama a las derrotas. Aún tenemos frescos los momentos en los que cada una de ellas suponían clavos en un ataúd. Esa sensación que ahora tendrán los aficionados del GBC, por ejemplo. Meses después de vivir con esa angustia permanente cada vez que acudíamos al Fernando Martín resulta que ahora miramos de reojo a Unicaja, Bilbao, Gran Canaria o incluso un Murcia construido a base de talonarios eclesiásticos. Todos equipos con unas aspiraciones y presupuestos bastante alejados de nosotros. Pero que este equipo, siendo eso, un equipo, se ha colado entre ellos creando un quebradero de cabeza en sus despachos y vestuarios bastante notable.

Es por eso que ayer me incomodó un poco que se silbara al rival al finalizar el partido. Nos ganaron con deportividad, sin malos gestos, con su juego. Es lo único que nos faltó como afición para desdramatizar del todo la derrota y asumirla como algo natural y posible.

Ahora si que llega el verdadero drama. Dos partidos consecutivos fuera. Tres semanas hasta que volvamos a vivir a nuestro equipo en el Fernando Martín. Eso si que es insufrible.

@_IvanBlues_


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miércoles, 24 de febrero de 2016

Nuestra Copa

Imagino que no seré al único al que le ha sucedido en estos días, pero hay una anécdota al regreso de esta Copa de A Coruña que se me ha repetido en varias ocasiones.

Y es que compañeros de trabajo, vecinos... te dicen eso de "Vaya pena que os eliminaran tan pronto." Frase a la que va unido después un "Vaya chasco os habréis llevado", "Vaya rollo después" o similares.

La cara de sorpresa que ponen cuando les cuentas que te lo has pasado en grande, no solo en el partido, sino al día siguiente después de haber sido eliminados es bastante curiosa. Y es que este evento hay que vivirlo desde dentro para poder entenderlo en toda su dimensión.

Por mucho que os cuente anécdotas no váis a imaginar lo que se siente acompañando a tu equipo en este evento, único en el mundo. Acompañar a tu equipo con tu gente, que a la vez es gente especial. Gente de edades dispares con la que compartes ilusiones y sueños. Gente que ha vivido la cara mas amarga e ingrata de las derrotas constantes, gente que se merece esta alegría.

Gente con la que te zampas un viaje de ocho horas en autobús que no se te hacen eternas porque tienes mil conversaciones de todo tipo. Porque te pasas los últimos kilómetros inventando nuevas canciones para los próximos partidos.

Gente con la que no dejas de cantar ni un solo segundo en el trayecto de una hora en autobús que separa Santiago (donde nos alojábamos) con A Coruña. Con quienes no paras de cantar en los minutos previos en los alrededores del (nefasto) Coliseum. E incluso cuando accedimos al interior y nos recorrimos las gradas cantando y bailando; haciendo notar que Fuenlabrada estaba ahí, presente.

Fuenlabrada estaba allí presente. Los (y las) Blues estaban allí presentes.

Habíamos conseguido lo que para nosotros es ya un título, estar clasificados para la Copa y por tanto no íbamos a dejar de celebrarlo.  Que entre tanto transatlántico, se encuentre nuestro velerito, es algo que nos enorgullece sobremanera. ¿Perder en cuartos de final contra el Real Madrid? Lo normal y previsible. Entre que les ganamos en el partido de liga y los dos bombazos de Bilbao y Gran Canaria el día anterior, nuestro factor sorpresa se vió reducido a la máxima expresión y el Real Madrid demostró desde el primer segundo que no iba a regular y no iba a dejarse sorprender.

Al descanso 22 puntos abajo. Pero no nos importó. Seguimos cantando y seguimos animando sin parar. Y el Fuenla no se rindió. No era el mejor día de los nuestros y si lo era del rival. Y ahí siguieron remando, como nos tienen acostumbrados, hasta rebajar la desventaja todo lo posible... pero no era el día. Y no. No nos importó. Estamos orgullosos de este equipo y lo íbamos a estar pasara lo que pasara en la Copa.

A falta de unos dos minutos para el final del partido, arrancamos con un "El año que viene, volvemos otra vez" que hizo que el público de alrededor se pusiera en pie y nos regalara un tremendo aplauso que nos llegó bien dentro. Era el reconocimiento del resto de aficiones y es sin duda uno de los grandes recuerdos que nos traemos de Galicia.



video

Pero ahí no se acababa la Copa para nosotros. Aún nos quedaba mucho por hacer; conocer a gente de otras aficiones, dar la nota en la carpa de Baskonia, cantar de madrugada en la Plaza del Obradoiro, convertir a Oliver Stevic en mítico, aceptar retos, bailar, bailar y bailar, convertirnos en exquisitos catadores de cerveza local... y por supuesto, cantar. Cantar hasta quedar tan afónicos que tres días después aún tenemos secuelas de todo aquello.

Eso es la Copa. Algo que hay que vivir y disfrutar, por encima de resultados deportivos. Una experiencia que ya será eterna para todos los que hemos tenido la suerte de poder estar estos días en Santiago/A Coruña.








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martes, 2 de febrero de 2016

El Fuenla Ha Vuelto

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jueves, 28 de enero de 2016

Hambre

Hambre, voraz locura, eso es lo que transmitían los jugadores en estos últimos partidos, el hambre necesaria e imprescindible para asegurar los partidos necesarios de nuestra liga y para asaltar con el cuchillo entre los dientes a los rivales poderos y canchas ajenas.

Defendiendo, celebrando, entrando a canasta

Es indudable que el equipo había entrado en las últimas dos semanas en un éxtasis furibundo, en una zona de inspiración, pero también debemos ser conscientes que tan fácil como se entra se puede salir, y que debemos mantener ese hambre para los retos que nos esperan, no solo para la ilusionante copa de A Coruña, sino para la liga.

Temporada 2003-2004. El fuenla casi se clasifica para la copa del rey, se queda a una victoria, y se lesiona Robert Jackson, el pivot reboteador del equipo, cuestionado por que se esperaba más de un extracomunitario, pero vital en los esquemas por ser un ancla en tareas oscuras.
Unido a numerosas polémicas relacionadas con el entonces entrenador y una cierta apatía general del equipo, se termina descendiendo.
Era una situación extraña por que se ganaban partidos "grandes" pero se perdían los que de verdad contaban, era como si fueran dos equipos.
El plantel al completo (incluido el técnico, o especialmente él) había perdido el hambre de ganar y solo lo recuperaron cuando era tarde.

Temporada 2011-2012, nos metemos en la copa del rey de Barcelona, pero se habia marchado nuestro pivot estrella (Gustavo Ayon) a la NBA.
El sustituto, Mike Hall, tuvo un rendimiento algo irregular, con grandes sensaciones y demosytrando su calidad pero también dejando evidente que no era lo que se buscaba, tal vez por que era mas un pivot abierto, un 4-5 y habíamos perdido la referencia interior, pero también dio lugar a varias polémicas, igual que algunos rumores extraños sobre dimisiones del entrenador que sonaban a "farol".
El equipo sí mantenía ese hambre, pero se distrajo canalizándolo en la estimulante Eurochallenge, lo que unido a algunas polémicas y a algunos movimientos no totalmente acertados resultó en la progresiva degradación de una excelente situación de partida.

La composición de aquella plantilla inicial fue excelente y tan solo se emborronaba por la sustitución de Ayon, que siendo Hall un gran jugador no era el necesario, pero al año siguiente todo estaba torcido.
Terminamos esa temporada salvados por poco margen y la dinámica negativa se continuo durante varios años hasta destruir aquel momento vivido, unido a decisiones que fueron resultando equivocadas.

Ahora volvemos a estar en una situación inmejorable, se ha vuelto a tomar el buen rumbo y con 9 vitorias en el ecuador de la temporada vivimos en una racha positiva de resultados, de animo, de expectativas,..... euforia, exaltación, paroxismo,.... cualquier palabra que queráis usar es valida....

pero el fin de semana recibimos al equipo de San Sebastian, al siguiente viajamos a Sevilla y justo antes de la copa recibimos a Unicaja.....

Puede parecer que todo feliz, pero como nos despistemos, como perdamos ese hambre, y estos partidos se conviertan en derrotas la dinámica se puede romper como ya ocurrió en las ocasiones mencionadas y en muchísimas más de tantos equipos antes que el nuestro.

Celebremos, saltemos, disfrutemos, pero no nos equivoquemos, no somos un grande que pueda resistir una mala racha.
Seguimos siendo un equipo que bajaba sus prestaciones fuera de casa hasta la famosa victoria de Zaragoza, seguimos siendo una "presumible victima propiciatoria" de un gran presupuesto como el Unicaja necesitado de resarcirse por su eliminación, y el GBC sigue siendo un equipo de "nuestra liga"
Necesitamos confiar en nosotros mismos, pero también continuar con esa fe inquebrantable, dejándonos el alma en cada partido.

Consigamos la victoria en los siguientes partidos y sigamos viviendo este sueño, por que las necesitaremos a final de temporada, pero sobre todo por que ya hemos visto como se pueden torcer las dinámicas y luego aunque haya un verano de por medio es muy difícil restaurarlas.

Y aquí estamos todos, el equipo necesita mantener ese hambre por ganar, el técnico necesita manejar los estímulos "distractorios" y hacer labor de psicólogo, la directiva necesita acertar en sus decisiones, pero nosotros también debemos proseguir con el ímpetu y empujando a los jugadores.
Si la grada se relaja y solo se emociona con la copa (que también debemos hacerlo) los jugadores lo notaran y rebajaran ese hambre, debemos animarles y chillar como si el sábado nos jugáramos la permanencia, por que ahora estamos en el cielo, y este año no parece que vayamos a sufrir, pero esta... sigue siendo nuestra liga y hay que cantar hasta salir roncos del partido.
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