miércoles, 23 de diciembre de 2015

Alegría en el corazón.

Ganar mola.
Ganarle a Estudiantes mola mas.
Ganar jugando un baloncesto rápido y bonito, mola.
Ganar habiendo anotado unas cuantas canastas al contraataque después de robar el balón con una defensa espléndida, mola mucho.
Ganar teniendo en tu equipo a chavales de la cantera que han jugado y han sido decisivos para la victoria final, mola demasiado.
Ganar, mientras haces que todo el pabellón cante y bote con algunas de tus canciones, es la leche.

                               
                                                    Foto Alba Pacheco.

Y la Copa es un sueño, un premio, nunca un objetivo. La Copa representa para nosotros la ilusión de dejar por un tiempo de lado los agobios, la ansiedad, el terror de mirar siempre hacia abajo.

Soñar es gratis y muy bonito además.



Y de regalo, una canción:





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domingo, 20 de diciembre de 2015

Un Parque de Atracciones en el Fernando Martín.

Tras el "shock" de la fulgurante salida de Tabak, tras esa especie de "sentiniento de orfandad" que nos quedó a todos la semana de Tenerife... Jota Cuspinera, acomodó correctamente la altura del asiento de piloto, reguló los espejos y agarró fuertemente el volante. Comenzó un nuevo viaje.

Y el Fernando Martín, con el equipo cada vez mas conjuntado, se ha convertido en un fabuloso Parque de Atracciones. 


Se pasa miedo, se canta, se salta, te ríes, gozas, disfrutas de un baloncesto vistoso, te abrazas al tipo del asiento de al lado... y sufres, y sufres y vuelves a sufrir (como el villancico)... y vuelves a gritar, y te comen los nervios, y te parece increible que después de todo tengas que pasar por ese trago... pero al final estallas, explotas de alegría, disfrutas mucho mas de la victoria. El regusto que te queda después es mucho mas largo; se queda mas poso en el paladar y lo que queda de noche lo pasas con una sonrisa de oreja a oreja. Y lo mejor de todo, al día siguiente te despiertas y en lo primero que piensas es en que ayer ganó tu Fuenla... y cómo ganó.

Y sonríes mas al pensar que solo hay que esperar un par de días para volver al pabellón, para volver a esa montaña rusa de emociones. Y además, contra Estudiantes, el rival que mas nos pone, "El Partido" que mas deseamos siempre. El rival por antonomasia.

Ellos siempre hablan de este partido con la boca pequeña. Públicamente no le quieren dar mucha importancia, pero para sus adentros no hay partido que les de mas rabia perder que éste. Les encanta darle vuelo a su enfrentamiento contra el Real Madrid, el eterno David contra Goliat, ese partido en el que en la ACB actual no tienen absolutamente nada que perder y muchísimo que ganar.

Sin embargo contra el Fuenlabrada todo es distinto. Para ellos erámos ese equipito al que miraban siempre por encima del hombro, aquel al que antiguamente "tangaban" partidos y después le hacían una sonrisa simpática en plan "es lo que hay"; exáctamente lo mismo que ellos decían que les sucedía con el Real Madrid.

Hace años se comenzó a escribir una historia absolutamente diferente. El Fernando Martín no es ya  precisamente el lugar que mas les apetece visitar y sin embargo a nosotros nos encanta este partido.

Es momento de volver al Parque de Atracciones. Es momento de disfrutar.

El autor: @_ivanblues_

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lunes, 7 de diciembre de 2015

Un paso adelante.

Después del mal cuerpo que se nos quedó hace un par de semanas tras el partido y la derrota ante el Iberostar Tenerife, volvíamos al Fernando Martín con ganas de quitarnos esa pesadumbre de encima. Bien es cierto que el equipo algo había puesto de su parte tras la honrosa derrota en Barcelona.

Las caras con las que salíamos todos del pabellón el sábado distaban mucho de las de apenas catorce días y no solo por el resultado sino sobre todo por la manera de conseguirlo. Y es que ganar de la manera que se hizo ante el Dominion Bilbao Basket nos fortalece a todos un poco mas.

Y es que se retoma la senda del carácter, de la lucha, de no darse por vencido y no bajar los brazos cuando vienen mal dadas. Lejos, muy lejos del "se dejaba llevar..." de la temporada pasada.

Ya se había advertido desde el departamento de prensa del club a traves de un artículo en la página web del Fuenlabrada: "Ojo con la salida". Los malos comienzos de partido nos estaban lastrando y empezaban a ser un mal endémico. Dicho y hecho, el Fuenla comenzó el partido a un gran nivel anotador y rápidamente se puso por delante con ventajas cómodas que nos activaron a todos y borraron de un plumazo ese pesar que arrastrábamos del día de Tenerife.

Foto: @Alba_pache encancha.com


Pero lo mejor estaba aún por llegar. Y no es esos momentos en los que el Fuenla parecía romper definitivamente el partido, no. Para mi, lo mejor sin duda alguna, fue cuando el Bilbao se puso dos arriba a falta de poco mas de tres minutos para el final. Después de ir todo el encuentro ganando, en algunas fases hasta con ventajas holgadas, el Fuenla veía la meta en el horizonte y al conjunto vasco adelantándole en el marcador. Era el momento de no arrugarse, de no hundirse, de no esconderse... y así fue. Josip Sobin ("soban, cada dia te quiero mas...") pidiendo el balón en la zona para encarar a su par y buscar la canasta, Uriz, Alex, Wear... Todos defendiendo como jabatos. Paso adelante del equipo al completo. Nadie se hizo el despistado, nadie ahorró una sola molécula de sudor.

Un ímpetu que nos llevó a cometer alguna precipitación, como la de Popovic lanzando un triple en un contraataque tras un robo. Quizá ansioso de quitarse el plomizo peso de la bandeja ante Sevilla, Marko quiso finiquitar el partido por la vía rápida sin éxito. El destino le reservaba otro papel mas agónico; la línea de 4´60. Seis tiros libres tuvo que lanzar el croata en el minuto final... y los seis anotó. Y desde ahí, el lugar donde habíamos lapidado otros partidos, llegó la cuarta victoria de la temporada en nueve partidos. Se celebró como un título en la grada, como se celebra siempre cada logro en el Fernando Martín, porque todos tenemos claro lo que supone cada pasito adelante en esta liga y mas en un proyecto como el actual.

Para nosotros, los Blues, el partido nos deja una imagen ya imborrable. El gesto de Marko Popovic. Quizás porque tenga fresco en la memoria el cántico de su nombre y los ánimos cuando falló aquella bandeja, quizás por la tensión acumulada desde entonces... Pero tras hacer piña con sus compañeros, Marko se giró hacia nuestra grada, apretó fuerte el puño derecho, gritó y liberó toda esa tensión. Un gesto y una foto, captada por Alba Pacheco, que ya está en los móviles de muchos chavales ilusionados con que Marko ya es uno de los nuestros. Eso es el Fuenla.

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miércoles, 2 de diciembre de 2015

Nuestra nueva camiseta.

Esta temporada es muy especial para nosotros, Fuenlabrada Blues. Y esto es así porque, ni mas ni menos, que es nuestra temporada número 20 siguiendo y animando al B.Fuenlabrada.

Comenzamos nuestra pequeñita historia en la temporada 1995/1996, animando a un Fuenlabrada que por aquel entonces disputaba la liga E.B.A. y que soñaba con entrar en la élite del baloncesto español. Nosotros también soñábamos, pero no imaginábamos todo lo que iba a venir después, ni mucho menos.

Para celebrar esta cifra, tan espectacular para nosotros, sobre todo quienes iniciamos esta aventura, hemos diseñado una camiseta muy especial, cargada de buenos recuerdos, con la imagen de muchos jugadores que dejaron una huella importante en su paso por Fuenlabrada. No están todos los que son, pero si son todos los que están. ¿Los recuerdas a todos?


De izquierda a derecha: Carlos Cazorla, Saúl Blanco, Fran Murcia, Leo Mainoldi, Esteban Batista, Gustavo Ayón, Brad Oleson, Tom Wideman, Salva Guardia, Ferrán López, Velimir Perasovic, Francesc Solana, David Wood, Jorge García, Walter Hermann, Nate Huffman, Javi Vega, Kristaps Valters, Andy Panko y Jose Manuel Calderón.

Estas camisetas son gratuitas para los socios de Fuenlabrada Bues. Si tu también quieres una, puedes conseguirla al precio de 10€.

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lunes, 23 de noviembre de 2015

Frío.


El sábado entró el invierno en la Península. Así, de sopetón. Vivíamos plácidamente en un noviembre  de ensueño, de temperaturas templadas, casi primaveral, pero de golpe... un bofetón gigantesco nos despertó en la realidad del calendario.

Y con ese ambiente gélido recorrimos las calles aledañas del Fernando Martín. Algunos mas helados si cabe tras el resultado del enésimo clásico, entraban cabizbajos al Pabellón con la esperanza, eso si, de que el Fuenla les alegrara la tarde.



(Foto Alba Pacheco. Encancha )

Pero el frío también se había instalado en el interior. La grada lucía un aspecto tristón y en la pista las noticias no eran buenas. Daba la sensación de que el frío se había adelantado unos días en los pasillos y en el parqué de nuestro pabellón. El lunes, tras la noticia de la marcha del ilusionante Tabak, el tipo del mensaje, el entrenador que estaba decidido a recuperar la esencia perdida del "espíritu Fuenla".

Y es que lo que ha sucedido en esos días es algo inaudito a las alturas de temporada en las que estamos; llega un histórico equipo de Euroliga, con un gran contrato económico y todo lo que ello supone. Siendo sensatos, era una oferta irrechazable para un profesional que aspira a meterse en el club de los entrenadores de la élite europea. Y un trago amargo para el Fuenla, por no decir cualquier otra cosa mal sonante de nuestra querido idioma.

El sábado dió la sensación de que la pérdida de Tabak ha costado ser digerida por el equipo. Los males que se supone estaban en camino de solución se volvieron a repetir y ese 4-14 de salida extendió el frío por la grada. Otra vez a remontar una mala salida, otra vez contracorriente en el marcador. En el segundo cuarto la cosa mejoró, e incluso en el tercero nos llegamos a poner por delante en el marcador durante un instante. Pero no, esta vez daba la sensación de que el equipo estaba falto de ideas. Los lanzamientos de tres se sucedían una y otra vez, casi como única opción ofensiva del equipo mientras Tenerife mostraba mas repertorio y nos golpeaba por dentro y por fuera. Se nos vieron todas las costuras.

Y es que este Fuenla es muy limitado técnicamente. Un equipo como el nuestro no puede jugar al 70% de intensidad, ni siquiera al 80 o al 90. No. Este equipo tiene que estar al 100% de intensidad siempre y a partir de ahí aparecerán las opciones de victoria. Si no es así lo tendremos muy dificil, casi imposible.

Ahora viene una cuesta arriba de partidos muy complicados. Primero el dolor de muelas del Barcelona Lassa; mala pista para que Cuspinera se siga ajustando el traje de entrenador y posteriormente Bilbao en casa para seguidamente visitar a un lanzadísimo Valencia Basket. Duras jornadas nos esperan por delante sobre todo si el ambiente del Fernando Martín es tan gélido como el del pasado sábado.



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viernes, 6 de noviembre de 2015

El mensaje.

Lo lleva repitiendo desde que llegó, pero no suena a letanía. Será por lo imponente de su presencia; serio, sobrio, alto, muy alto y fuerte. Te mira fijamente desde esa altura, con sus ojos hundidos bajo la frente, mientras repite el mensaje que asumió desde antes de hacerse cargo de la dirección del equipo. Y te convence.

Ricardo Úriz, nuestro nuevo base, ya está convencido y por eso también repite el mensaje en una entrevista televisiva  Lo tiene interiorizado al igual que sus nuevos compañeros de esta renovada plantilla del Baloncesto Fuenlabrada. Y aún así, sigue sin sonar a letanía.


Recuperar la identidad. Recuperar la esencia. Que el Fernando Martín vuelva a ser lo que fué. Que el aficionado se marche a casa con la sensación de que su equipo lo ha dado todo. El mensaje, que en realidad son muchos mensajes. Muchas frases pero con el mismo trasfondo y el mismo objetivo.

El mensaje suena tan fuerte en la pista que está comenzando a llegar a la grada. Las sonrisas están volviendo al Fernando Martín. Las victorias también, si, pero para los aficionados de Fuenlabrada eso siempre ha sido algo secundario. Ganar gusta, claro, pero mas el ver en la pista la prolongación de la grada y viceversa. El mensaje va calando, pero aún queda mucho trabajo por delante.

La temperatura en el Fernando Martín no es todavía la óptima, pero se nota que el calor va poco a poco haciéndose notar en el ambiente. Hay mucho margen de mejora. Este próximo sábado es muy probable que se añada algún grado más.

A decir verdad, todos lo estamos deseando. Leer más...

lunes, 12 de octubre de 2015

De la memoria y la ilusión.

No vi el partido del pasado sábado; estaba ausente del Fernando Martín por causa de fuerza mayor. Pero gracias a los avances de estos días, pude seguir el partido al instante a través del teléfono móvil con mensajes, aplicaciones, etc.

Así que no voy a hacer ningún sesudo análisis del partido, principalmente porque no me considero ningún versado en los aspectos técnicos y tácticos del baloncesto, para eso hay decenas de blogs y webs de personas mucho mas indicadas que yo para eso.

(Foto Alba Pacheco. Encancha.com)


La memoria.

Nate Huffman. Jugador norteamericano que tan solo disputó una temporada en el Baloncesto Fuenlabrada. Reconozco que la primera vez que lo vi en la cancha me asusté. Era un tipo muy alto, rubio, delgado, desgarbado... Miré de reojo a Ramón Fernández, por aquel entonces Manager General del Club, y pensé en que algún representante nos había colado un gol monumental. Hasta que comenzó la liga. Huffman, el tipo desgarbado solo jugó una temporada en Fuenlabrada, pero nos dejó una temporada de ensueño. Incluso una marca de record; en la que es hasta ahora nuestra única victoria en la pista del Baskonia (Tau Cerámica 93 - Fuenlabrada 96 el 10/01/1999) consiguió una marca de 48 puntos de valoración.

Todos los que vivimos aquella época lo recordamos perféctamente. Recién ascendidos y jugamos Copa y Playoffs. Incluso fuimos líderes en la primera jornada. Brutal.

Ahora Huffman sufre un cáncer terminal. Y aquel club pequeñito que sirvió como trampolín en su carrera, lo recuerda en tan duros momentos. Un gesto de honor, que engrandecerá la figura como club por pequeñitos que seamos siempre. Jugadores como Huffman, los profesionales, los constantes, los entregados, son los que nos hicieron brillar. Y es por eso que hay que tenerles presentes siempre.

(Foto EFE)


La ilusión.

Ya en pretemporada, en el Torneo de Getafe a pesar de las derrotas, el equipo me dejó muy buen sabor de boca. No tenemos nada espectacular, ningún tipo con aires de estrella, ningún acaparador de balones. Pero si un conjunto de tipos que se fajan, que a pesar de sus limitaciones no bajan los brazos. Algo que veníamos reclamando desde la grada con insistencia pero que desde los despachos del club no se acababa de dar con la tecla exacta. De la mano de Zan Tabak parece que el retorno a los orígenes es posible. Y leyendo sus declaraciones post partido en las que hace visible que este equipo aún tiene mucho margen de mejora, ilusionan mas. Muy probablemente no nos metamos en la Copa y seguramente no estemos en el playoff, pero esa no es nuestra guerra ahora mismo. Lo nuestro es sobrevivir, resurgir después de unas temporadas en constante caída libre. Retomar nuestra identidad. Ojalá esas ilusiones se conviertan en realidad.


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