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sábado, 30 de diciembre de 2017

Lo mejor de 2017

Este año que ya dejamos atrás nos ha dejado muchos momentos para la historia. Y no es una frase hecha ni un tópico clásico al que recurrir como rescurso común para construir un texto como este; es un hecho. Tanto para lo malo (lo menos) como para lo bueno (lo más), nuestro Fuenla ha escrito en este periodo un buen puñado de líneas en el libro de su historia.

De entre todo lo vivido nos quedamos con estos 7 partidos; cinco victorias y una derrota en un año que finaliza con la esperanza de que el próximo sea igual de vibrante que éste:


7.- Ganar fuera de casa en ACB no es nada sencillo. Ganar en pistas como la del Obradoiro es mas dificil aún. Ganar dando espectáculo y apabullando al rival es... esto.

Monbus Obradoiro - Montakit Fuenlabrada 

6.- Un jugador croata marcó el arranque del Fuenlabrada en la ACB. Velimir Perasovic era la batuta anotadora y espiritual que guió al Fuenla en sus primeros años de historia en la aventura de la máxima categoría. 20 años después otro croata, Marko Popovic , se ha convertido en el estandarte del resurgir de nuestro club tras la deriva de resultados culminados con el fatídico descenso (no consumado) de hace tres temporadas. Desde marzo de 2017 ambos comparten el mismo renglón en la historia estadística del Fuenla. El mayor número de triples conseguidos en un partido. Popovic fulminó a un Manresa que agotaba sus últimas opciones de mantener la categoría.

ICL Manresa - Montakit Fuenlabrada

5.- Con las piezas aún encajando te presentas en una de las canchas mas difíciles de la competición. Tienes el partido ganado pero se te escapa de los dedos en los últimos minutos y te ves abocado a la prórroga. En la prórroga vuelves a tenerlo ganado y casi en el último suspiro, a falta de cuatro segundos, un triple del rival te deja en la lona... No a este Fuenla.

Morabanc Andorra - Montakit Fuenlabrada

4.- Posiblemente el partido mas espectacular de toda la liga ACB 2016/2017. Fuenlabrada y Real Madrid nos dejaron un derbi para el recuerdo en el que la victoria de los nuestros estuvo muy, muy cerca.

Montakit Fuenlabrada - Real Madrid

3.- El comienzo de temporada 2017/2018 era, haciendo una analogía ciclista, un puerto de primera categoría: Bilbao, Andorra, Unicaja y Baskonia para tomar contacto con la competición. La resolución fue un brillante balance de cuatro victorias (luego llegaría la quinta) dejando este tremendo encuentro contra Baskonia, desquiciante para el "novato" Prigioni en el banquillo visitante.

Montakit Fuenlabrada - Baskonia

2.- Es ya una tradición que Estudiantes hinque la rodilla en su visita al Fernando Martín. La pasada temporada jugó el que es seguramente su mejor partido en nuestra pista en los últimos años pero tampoco les sirvió para llevarse la victoria. La maldición continúa.

Montakit Fuenlabrada - Movistar Estudiantes

1.- No es el mejor partido completo, sin duda alguna. Los dos primeros cuartos son dignos de olvidar para siempre. Pero si mediado el tercer cuarto el partido lo vas perdiendo por 19 puntos (33-52) y acabas ganándolo anotando 60 puntos en apenas 16 minutos, está claro que este partido es histórico. El ejemplo mas claro de que el espíritu Fuenla está vivo y ha renacido por completo.

Montakit Fuenlabrada - Divina Joventut


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domingo, 29 de octubre de 2017

Una derrota deseada

 Y por fin llegó el día que todos más temprano o más tarde sabíamos que iba a llegar, el día después de la primera derrota del Fuenla en esta temporada, la número 20 del club en ACB. Antes de nada tenemos que recordar que esta ya ha sido una temporada histórica a nivel de resultados, pues es la primera vez que nuestro equipo inicia la ACB con un balance de 5-0 y (lo más importante de todo al fin y al cabo) con unas sensaciones y una conexión con la grada que pocas veces se ha visto últimamente.

(Foto: Alba Pacheco)

Para llegar al punto en el que estamos a día de hoy se han tenido que suceder muchos e inesperados sucesos para gran parte de la afición del Fernando Martín. El primero y el que tomó más a contrapié a todo el mundo fue la marcha de Jota Cuspinera del club, un entrenador que nos hizo recobrar la ilusión y que siempre tendrá un buen recuerdo de su trabajo de mi parte y supongo que en casi toda la afición. Entonces tocaba la llegada de un nuevo entrenador que se fue demorando a lo largo del verano en búsqueda del más indicado para el puesto, y para sorpresa de todos el elegido fue Néstor "Ché" García, un hombre con nula experiencia en el baloncesto europeo pero que había conseguido resultados muy buenos con no excesivos recursos. 

A todo esto paralelamente también ocurrió algo muy extraño con el que es el jugador más carismático del equipo, Marko Popovic, hubo un amago de ruptura del contrato pero al final todo se arregló de una manera u otra en un caso más de esos tan extraños que ocurren en el club y del que algún día sabremos que pasó realmente.

Después de tanto revuelo se inició la confección de una plantilla que tampoco estaba formada de nombres muy llamativos (Eyenga, Sulejmanovic, Vargas, Olaseni y Sergio Llorente) pero que estaba hecha de jugadores muy trabajadores. Entre la afición durante el verano había dudas del rendimiento del equipo, pues se mantenía gran parte del grupo que el año pasado se había dejado llevar en ciertos tramos de la temporada y las no salidas de 2 de los jugadores que habían mostrado más dudas en su rendimiento como Sekulic o Pako Cruz tampoco daban muchas esperanzas.

(Foto: Alba Pacheco)

Ya a finales de agosto empezaron los primeros partidos de pretemporada con el Circuito de Moralzarzal en el que faltaban todos los internacionales y estaban de apoyo los jóvenes como Sikiras, Ehigiator o Víctor Moreno que en ningún momento desentonaron y ayudaron a dar un poco de positivismo: se podía competir. A mediados de septiembre llegó el torneo de fiestas y de salida un quinteto repleto de jugadores que no había entrenado ni un solo día juntos, el resultado se vio claramente por los pocos que quedamos en el pabellón, partido muy feo y que ganó el menos malo. La semana siguiente se disputó el ya tradicional torneo de Getafe, y aquí llegó el punto de inflexión. Tras una primera parte contra Baskonia que nos dejaba 20 abajo, llegó el surgimiento de Eyenga y con él el del resto del equipo, remontando aquel partido y ganando 2 días después a Estudiantes con un juego coral muy brillante y vistoso, se veía un equipo luchador y unido, que daba ilusión y ganas de verlos comenzar la liga. Pero lo mejor aún estaba por llegar.

Debutábamos en ACB el 30 de septiembre ante un Bilbao que en la tónica de sus últimas temporadas había bajado teóricamente el nivel de su plantilla, pero es que los nuestros hicieron un partido maravilloso, con un Christian Eyenga en estado de gracia. Y la cosa no se quedó ahí, 4 días después una victoria in extremis en Andorra con una canasta de Pako Cruz en la prórroga (del que se había rumoreado acerca de su marcha en verano) después de un partido que habíamos tenido completamente ganado a minuto y medio del final y el cual los locales igualaron, nos dio un punto más de confianza. Las pruebas de fuego contra Unicaja y Baskonia en casa acabaron con resultado positivo para los nuestros, en el caso de Baskonia ante un equipo descompuesto, pero es que los malagueños 4 días después ganaron al que es el actual campeón de Europa.

Con un 4-0 en el bolsillo llegaban los fantasmas de aquel precedente con Chris Thomas, Gerald Fitch y Esteban Batista que tan bien empezó la temporada y que justo después enlazó 7 derrotas seguidas, provocando la destitución de Luis Guil como técnico y dando como resultado una temporada plana en la que se acabó coqueteando con el descenso. Pero esa barrera se consiguió romper el Sevilla en un partido que en ciertos tramos de la segunda parte se veía perdido por cómo se estaba desarrollando, con ciertos nervios y precipitación por parte de la plantilla y con un Betis que hacía mucho daño en los contraataques. Otra vez más este equipo volvió a resurgir desde la defensa y la dirección de uno de esos jugadores que no es muy vistoso y que no hace mucho ruido a nivel estadístico, pero que se deja siempre todo en la cancha como es Gregory Vargas, la mano derecha del Ché en la pista.

Y llegaba la sexta jornada y el partido del día de ayer, ante un Obradoiro que también estaba realizando un buen inicio de temporada y que se le daba bien jugar en el Fernando Martín, con 4 victorias en 6 partidos disputados, volviendo además a las comparaciones con aquel equipo de la temporada 2009-2010, que cosechó su primera derrota contra el conjunto gallego que a la postre descendería. Y pasó algo que no había ocurrido en toda la temporada aún, el Fuenla comenzó muy mal, llegaba tarde a las ayudas defensivas y en ataque no se veía fluidez en el juego, sometidos además a un Pustovyi que parecía iba a ser nuestra bestia negra. Las tornas fueron cambiando durante el partido, la entrada a pista de Chema González nos puso 10 arriba en el marcador y entonces, apagón, tanto en sensaciones del equipo como en la grada y una escasa ventaja de 3 puntos al descanso que dejaba con un sabor un tanto amargo.

Comenzó la segunda parte, una afición algo fría (igual se esperaba que al llevar un balance de 5-0 este partido se resolvería por inercia al jugar en casa y eso en nuestro caso no es así) lo que contagió un ambiente raro al equipo. Con Obradoiro enrachado anotando de 3 en 3 y los nuestros extremadamente apáticos, un triple de Luka Rupnik al final del tercer cuarto que no subió al marcador por estar fuera de tiempo hacía entrever que no era nuestro día. El último cuarto fue un quiero y no puedo, los nuestros haciendo la goma, con claros síntomas de nervios en despistes defensivos y en balones sueltos que no se lucharon como en otras ocasiones. Con el marcador 56-65 a 3:30 del final, los nuestros decidieron echar el resto en un derroche de coraje rematado con un triple de Popovic que nos dejaba 1 abajo a menos de 2 minutos del final. Pero todo quedó en un canto de cisne, Obradoiro con un mayor nivel de lucha y la calidad de Matt Thomas consiguió cerrar el partido, complementado con unas últimas jugadas de los nuestros que perdieron 3 balones prácticamente consecutivos y que certificaron la primera derrota del curso.
(Foto: Alba Pacheco www.encancha.com)

La valoración inmediatamente después del partido fue de dudas y temor porque lo que hayamos vivido este mes no se quede en agua de borrajas, esos síntomas de miedo a la derrota en los jugadores y de duda entre la afición recordaron a los peores momentos vividos no hace tanto. Con todo un poco más en frío también se puede ver que hay malos días en temporadas que también han sido exitosas (véase el triple fallado de Llorca contra el Joventuthace 2 temporadas en un partido muy similar al vivido ayer), y que estos jugadores han demostrado tener bastante hambre e instinto competitivo. Confío en que una vez pasado el peaje de saber lo que es vivir las horas posteriores a una derrota conseguirán superarla y volver a jugar sin esa tensión que se pudo ver ayer, tienen la confianza de la afición para ello y además un último guiño del destino, hace 8 años la primera racha de derrotas terminó en Gran Canaria, coincidiendo con nuestra última victoria en Las Palmas, esperemos que se repita.

Autor: @swassass Leer más...